Superada la fase de creación de marcos regulatorios para el desarrollo de Comunidades Energéticas, Comenerg se enfrenta al reto de la implementación de un proyecto de Comunidades Energéticas transfronterizas, que deben adaptarse a la legislación de España y Portugal. A pesar de estar enmarcadas dentro de las mismas directivas europeas sobre la transición energética, estas legislaciones presentan importantes diferencias en aspectos como los procedimientos administrativos, las modalidades de autoconsumo y las distancias máximas para este, la compensación de excedentes y los incentivos gubernamentales.
En Portugal, la normativa destaca por su simplicidad administrativa. El Decreto-Ley 153/2014 permite que instalaciones pequeñas de hasta 1,5 kW no requieran notificación, y las de hasta 200 kW solo necesiten una comunicación online. En España, los trámites son más complejos, pues es necesario un registro y cumplimiento de requisitos técnicos específicos para todas las instalaciones. Las modalidades de autoconsumo también difieren. Portugal ofrece un marco más avanzado que incluye autoconsumo individual, colectivo, comunidades energéticas y generación para venta a la red. España permite modalidades similares, pero con un desarrollo normativo menos flexible, especialmente en comunidades energéticas.
Otra diferencia relevante son las distancias máximas para autoconsumo colectivo. Portugal permite distancias más amplias, favoreciendo proyectos más grandes y flexibles. España limita estas distancias a 500 metros en terreno y 2 kilómetros en suelo industrial, lo que puede dificultar proyectos en áreas rurales.
En cuanto a la compensación de excedentes, Portugal prioriza el autoconsumo sin excedentes, mientras España permite compensarlos mediante descuentos en la factura eléctrica. Esta diferencia impacta directamente en los beneficios económicos para consumidores e inversores.
Los incentivos gubernamentales también varían. Portugal ha carecido históricamente de apoyo significativo, aunque su «Roteiro para a Neutralidade Carbónica 2050» establece objetivos ambiciosos. España ha desarrollado planes para fomentar energías renovables, aunque con cierta irregularidad debido a cambios legislativos frecuentes.
Ante estas disonancias, desde el proyecto Comenerg, aspiramos a dar respuesta y abrir el camino a otros proyectos que operen en euro-regiones, entre las que Galicia y Norte de Portugal, por afinidades culturales, lingüísticas y ambientales, puede constituirse en un ejemplo a seguir de innovación y nuevas prácticas.