El MITECO acaba de adjudicar 10,7 millones de euros para crear 106 nuevas comunidades energéticas en España. Sin embargo, los datos vuelven a mostrar un desequilibrio que se repite convocatoria tras convocatoria: 𝐆𝐚𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚 𝐚𝐩𝐞𝐧𝐚𝐬 𝐜𝐚𝐩𝐭𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨𝐬.

En esta quinta edición, solo se han aprobado 𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐲𝐞𝐜𝐭𝐨𝐬 en toda la comunidad, mientras Cataluña alcanza 42, Andalucía 16 o Castilla y León 12.

¿Por qué ocurre? Desde COMENERG observamos varias claves que ayudan a entender esta situación:

𝐏𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐨: 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧í𝐚 𝐩𝐨𝐜𝐨 𝐚𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚ñ𝐚𝐝𝐚.

Los territorios que más financiación reciben cuentan con estructuras sólidas de asesoramiento técnico. En Galicia, este acompañamiento aún es limitado, aunque proyectos como nuestra Oficina Transfronteriza de Apoyo a la Transición Energética empiezan a transformar el panorama.

𝐒𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐨: 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐥𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐜𝐨𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚.

Mientras en otros lugares las comunidades energéticas llevan años consolidándose, Galicia sigue muy vinculada a grandes operadores y proyectos centralizados, lo que dificulta impulsar iniciativas ciudadanas.

𝐓𝐞𝐫𝐜𝐞𝐫𝐨: 𝐥𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐦𝐢𝐭𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐬𝐢𝐠𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐮𝐧 𝐫𝐞𝐭𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐢𝐩𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐪𝐮𝐞ñ𝐨𝐬.

Los procesos administrativos y la estructura jurídica necesaria hacen que muchos ayuntamientos —especialmente en zonas rurales— no lleguen a presentar propuestas, a pesar del interés creciente en el autoconsumo colectivo.

Aun así, el camino se está abriendo.

Proyectos como 𝐂𝐎𝐌𝐄𝐍𝐄𝐑𝐆, que impulsa comunidades energéticas locales en Ourense y el norte de Portugal, demuestran que 𝐞𝐥 𝐚𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚ñ𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐭é𝐜𝐧𝐢𝐜𝐨 𝐲 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐫𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢𝐳𝐚 son palancas reales para que la ciudadanía pueda liderar la transición energética.

La oportunidad está ahí: una energía más democrática, local y sostenible.

La pregunta es si Galicia quiere seguir a la cola… o empezar a liderar este cambio. Únete a la comunidad del cambio en comenergpoctep.eu

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