En Carabanchel, un grupo de vecinos de la colonia Tercio Terol se hartó de las facturas eléctricas desorbitadas (¡algunas superaban los 1.000€!) y decidió pasar a la acción. Así nació la primera comunidad energética de la ciudad de Madrid, toda una revolución en un barrio de casas bajas históricas.
¿Cómo lo lograron?
- Unión vecinal: 87 familias (y subiendo) se organizaron para aprovechar juntos la energía solar.
- Tejados “sol” y “planetas”: Quienes tienen cubiertas bien orientadas (los “soles”) comparten la electricidad con otros vecinos (los “planetas”), reduciendo costes y facturas.
- Apoyo social y ONG: Gracias a la colaboración de asociaciones como Light Humanity y expertos en energías renovables, pudieron diseñar y financiar las instalaciones con ayudas públicas y fondos europeos.
- Desafío patrimonial: Al ser un conjunto protegido, necesitan el visto bueno de la Comisión de Patrimonio para colocar paneles en los tejados que dan a la calle. ¡Pero el ánimo del barrio para impulsar su “galaxia solar” es imparable!
Ventajas para el vecindario
- Ahorro de hasta 2.000-3.000€ por instalación al comprar de manera colectiva.
- Posibilidad de financiar con fondos europeos y ayudas locales hasta un 80% del coste.
- Bonificaciones en el IBI y compensación por la energía sobrante inyectada a la red.
- Un proyecto colaborativo, que incluye a entidades sociales como la Fundación San Martín de Porres (aportando tejados y mano de obra) y que prevé formaciones para desempleados.
Esta iniciativa demuestra que, incluso en un barrio histórico, es posible impulsar la transición energética con creatividad y solidaridad.